La remodelada Plaza de Fernández Viagas cuenta con un aumento de zonas verdes de un 200

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La nueva plaza de Fernández Viagas, situada entre el Mercado de Abastos y la Carrera de Madre Carmen, se aproxima ya a
su reapertura tras las obras de remodelación iniciadas en el mes de septiembre de 2012
con cargo a las obras del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA). Entre los pilares sobre los que se ha sustentado su reforma, cabe destacar el hecho de que se haya
homenajeado más si cabe la figura de Andalucía, de nuestra comunidad autónoma, haciendo
que predominen significativamente los tonos verdes y blancos producidos gracias
al contraste de las ampliadas zonas verdes y el blanco de los bloques de pisos de fondo o
propios elementos urbanísticos ahora existentes en la plaza.
Respecto a las zonas ajardinadas, cabe destacar que se han incrementado respecto
con las originalmente existentes en más de un 200 por cien, teniendo muy en cuenta la
sostenibilidad de dichos espacios verdes ya que se ha tenido especial cautela a la hora de
elegir la jardinería. Ejemplo de ello es el nuevo césped predominante en muchas islas, eli
giéndose la variedad “zoysa japónica zenith” al ser una especie natural que apenas necesita
riego y que apenas necesita una o dos siegas por año, por lo que esta elección resulta
ser muy beneficiosa tanto a nivel de mantenimiento como a la hora del bajo consumo de
recursos hídricos.
Respecto al estrato arbóreo propiamente dicho que tiene la nueva plaza de Fernández
Viagas, hay que hacer mención especial al hecho de que cobije una especie presente
que había desaparecido en la ciudad como es el “árbol del paraíso o Júpiter” (largestroemia
indica), que se integraba en el antiguo trazado del Coso Viejo. La espectacular
floración estival que posee esta variedad se recupera ahora para la plaza Fernández Viagas.
También serán novedad los ejemplares de “peral de flor” (pyrus calleryana), que de
forma temprana blanquearan la Plaza con su espectacular floración, epílogo de todo un
bagaje foliar que de forma estacional irá modificando su colorido y con ello, alterando y
proponiendo escenas y fondos plásticos interesantísimos. Finalmente, en sustitución de
los ejemplares afectados por el picudo rojo, se dispondrán sendos ejemplares de palmera
de abanico o palma mexicana (washingtonia robusta) que servirán como “pórtico” de la
remodelación.